He Leído… a Fray Mocho

Para quienes tuvieron, tienen y tendrán la dicha de vivir entrañables momentos -como lo narrado con simpleza y maestría en este cuento-  nada menos que junto a su perro, ya sea en las soledades de la Patagonia, cualquier otro ambiente rural o en la casa citadina…

"Pulgoso", vago, callejero y entrañable "barbocho" patagónico...

“Pulgoso”, vago, callejero y entrañable “barbocho” patagónico…

“…El mate circulaba de mano en mano con una precisión cronométrica, mientras en el asador chirriaba un medio costillar de vaca, cuya grasa, al destilar de a gotas sobre el fuego, levantaba pequeñas llamas azuladas…”

“… A cada titilación del fuego, el perro favorito que –previas unas diez vueltas circulares con la cabeza casi pegada a la cola- se había echado a la derecha de su amo, abría un ojo, lanzaba una mirada perezosa y soñolienta al asador y un gruñido a las pulgas que le fastidiaban y volvía a amodorrarse, esperando su parte en el asado…”

José Sixto Alvarez (Fray Mocho) 1858-1903 – Periodista, Escritor – Fragmento del Cuento “Macachines”

Por desobediente se ganó el abandono, hasta que nos adoptó y nos ragaló su companía una decena de años...

Por desobediente se ganó el abandono, hasta que nos adoptó y nos regaló su companía una docena de años…

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