Los Extremos se Tocan… (2) Ciudades amuralladas: Óbidos (Portugal) – Pingyao (China)

De Oeste a Este dos ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad deleitan con sus similitudes en los extremos del planeta…

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2.- Pingyao (China)

Pingyao se encuentra en la provincia de Shanxi a mitad de camino entre Pekin y Xi’an.

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Llamada “La Ciudad Tortuga”, la antigua ciudad de Pingyao fue construida con seis puertas de entrada a través de las murallas ubicadas simétricamente en el lado este y oeste como si fueran las cuatro patas de una tortuga gigantesca. La puerta del Sur y la del Norte representan la cabeza y la cola respectivamente. Una visión desde arriba recrea el dibujo del caparazón de tortuga delineado por las callejuelas entrecruzadas.

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Fundada en el Siglo XIV (entre los años 1046-771 antes de Cristo), la ciudad mantiene gran parte de la arquitectura original de las épocas de las dinastías Ming y Qing. El casco antiguo está rodeado por una muralla de 6 km de longitud y 12 m de altura con seis puertas y unas setenta torres de vigilancia. Pingyao fue el centro bancario más importante del país. Un pequeño negocio de tejidos de finales del Siglo XVIII prosperó y se expandió por otras ciudades comenzando a emitir cheques y convirtiéndose en un centro de financiación que daría lugar al primero de los bancos chinos (llamados tongs). Con casi 200 años de antigüedad  el Rishengchang Exchange Shop, ubicado en el centro de la ciudad Antigua es denominado el “Banco Padre” de China.  Durante la Dinastía Qing –entre los años 1644-1911- poseía más de 30 sucursales a lo largo del país. Hoy el pequeño museo recrea la antigua sede.

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Deambular por las angostas callecitas, abarrotadas de negocios, comida de vendedores ambulantes, el paso de las bicicletas con carro que transporta pasajeros –los vehículos a motor están absolutamente prohibidos dentro de los muros de la ciudad- se suman a la actividad y el color local. Los techos de tejas, coronan las añejas casas de piedra y semejan desde la altura de las murallas un ondulante paisaje solo  interrumpido por las torres de vigilancia. Los 480 metros de la calle principal bullen de actividad día y noche.

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Alojarse en alguno de los hostels y b&b dentro de la ciudad permiten disfrutarla a lo largo de las 24 horas del día. Templos y museos además de el simple hecho de recorrer las callejuelas de esta antigua ciudad, semejan a estar en un set cinematográfico mientras la imaginación permite transportar al visitante a pretéritos tiempos.

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De Viajes… (Mongolia)

Mongolia: un Legendario Imperio, una nueva República.

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Enorme, solitaria, interminables horizontes, áspera y extrema… pero inolvidable. Así es este imperio milenario, y flamante República.

Diversa, legendaria, contrastante...

Diversa, legendaria, contrastante…

Posiblemente Mongolia sea uno de los escasos rincones del planeta donde la tierra aún no posee dueño. Pocas grandes ciudades en un gran territorio. En UlaanBataar –su capital- se mezclan una gran variedad de estilos arquitectónicos y formas de vida. La ancestral tradición nomádica se mimetiza y entrevera con culturas de diferentes partes del mundo. Altos, sofisticados y modernosos edificios de vidrio contrastan y reflejan las arquitecturas de antiguos palacios chinos, o las cuadradas y monótonas construcciones de edificios gubernamentales y de departamentos de diseño ruso. Entremezclados se destacan los omnipresentes “Gers” o “Yurtas”, la casa simple – pero eficiente-, el hogar de los nómades que perdura por centurias y continúa siendo la construcción preferida aún en las ciudades.

En las áreas urbanas el caos reina. Vehículos de toda marca y procedencia –dependiendo de que lugar del mundo provengan tienen el volante a la izquierda o a la derecha- transitan en desordenado flujo. Quizás más acostumbrados al caballo, imponen su paso con prepotencia –aunque sin enojo-. Peatones y vehículos pugnan por ganar su derecho de paso. Distinto es en la campiña; fuera de las ciudades las huellas –a veces ocasionales- marcan el camino. A los tumbos y con una dirección prefijada se avanza. Es un placer cruzar caravanas de camellos, pastores con cabras y solitarios caminantes en la taiga. Las motos y algunos vehículos 4×4 no reemplazan aún totalmente a los caballos.

Espíritu nómade...

Espíritu nómade…

Montañas, planicies, desiertos, lagos; aires de la Siberia, y del desierto, se ofrecen al viajero. La amabilidad de su gente es proverbial. Miles de años sellan la impronta de esta raza guerrera, dominante y temida, que a conocido a lo largo del tiempo el esplendor y el sojuzgamiento. Conviven hoy diferentes religiones y costumbres impuestas por dominaciones chinas, rusas y en la actualidad la penetración occidental. El futuro solo ellos lo determinará… Mientras tanto esta joven nación de dura geografía y riguroso clima –ardientes veranos y gélidos inviernos- va forjando su nueva imagen. Una imagen que subyuga al viajero…

Rostros de un imperio milenario...

Rostros de un imperio milenario…

El futuro se asienta en su pasado...

El futuro se asienta en su pasado…